Premios de la RSME a la investigación y la trayectoria en matemáticas

La Real Sociedad Matemática Española ha dado a conocer los nombres del ganador del Premio José Luis Rubio de Francia para jóvenes investigadores y de las Medallas de la RSME, que reconocen la trayectoria de personas que han destacado por sus especiales aportaciones a las matemáticas.

El Premio José Luis Rubio de Francia, la más alta distinción que se otorga a investigadores en matemáticas menores de 32 años, españoles o que hayan realizado su trabajo en España, ha sido en esta edición correspondiente a 2020 para Daniel Sanz Alonso (Valladolid, 1989). Licenciado por la Universidad de Valladolid en 2012 y doctor por la Warwick University (Reino Unido) en 2016, el investigador realizó su etapa postdoctoral en la Brown University entre 2016 y 2018, año desde el que desarrolla su labor como Assistant Professor y miembro de la Computational and Applied Mathematics Iniciative (CAMI) en la University of Chicago.

Daniel Sanz Alonso

“Mi investigación se centra en desarrollar marcos generales para combinar modelos matemáticos con datos, estudiando tanto cuestiones teóricas como computacionales”, resume el galardonado, quien apunta a la predicción meteorológica, el aprendizaje de máquinas y las ciencias geofísicas como algunas áreas de aplicación de su trabajo. Tal y como destaca el fallo del jurado, su labor a la hora de combinar la estadística computacional, los análisis numérico y estocástico y los problemas inversos ha situado a este brillante matemático en una posición privilegiada para afrontar los problemas en la intersección de la ciencia de datos y el aprendizaje automático, por un lado, y de las ecuaciones en derivadas parciales y el cálculo de variaciones, por otro.

El Premio José Luis Rubio de Francia 2020 “supone un importante reconocimiento a la investigación que he desarrollado junto con excelentes colaboradores y alumnos”, asegura Daniel Sanz Alonso, quien valora que “este galardón va a facilitar la continuación de mi investigación”. Y es que, junto al premio de 3.000 euros que la RSME concede con el apoyo de la Universidad Autónoma de Madrid y la Universidad de Zaragoza, el galardonado recibirá una ayuda de 35.000 euros de la Fundación BBVA para desarrollar su investigación durante los próximos tres años.

El Premio José Luis Rubio de Francia reconoce y estimula desde 2004 la labor científica realizada en matemáticas, en la que se valoran especialmente los trabajos o resultados de gran relevancia científica, así como las contribuciones individuales, por encima de la cantidad de las aportaciones. Desde su creación, este galardón ha apoyado y dado visibilidad a algunos de los mayores talentos de nuestro país en matemáticas, investigadores muchos de ellos, en la actualidad, que cuentan con reconocimiento a nivel nacional e internacional.

El jurado de esta edición ha estado compuesto por el Dr D Francisco Santos (Universidad de Cantabria), como presidente; Dr. José Bonet (Universitat Politècnica de Valencia); Dra. Iona Dumitriu (Universidad de California San Diego); Dra. Alicia Dickenstein (Universidad de Buenos Aires); Dr. Alessio Figalli (ETH Zürich); Dr. Nuno Freitas (Universitat de Barcelona) y Dra. Milagros Izquierdo (Linköping University). La candidatura de Sanz Alonso ha sido elegida por unanimidad entre un total de 14 presentadas y en ella se ha destacado la capacidad del premiado para ofrecer una base matemática profunda a los algoritmos necesarios para la manipulación del Big Data y su “nivel de independencia y liderazgo poco común en una etapa temprana de su carrera”.

MEDALLAS DE LA RSME 2021

Las Medallas de la RSME han sido este año para tres miembros muy representativos de la comunidad matemática que han destacado por su labor docente, en investigación y gestión a lo largo de sus extensas trayectorias. Estos son los galardonados de este año:

Antonio Córdoba Barba. Catedrático emérito de Análisis Matemático de la Universidad Autónoma de Madrid, ha desarrollado una larga trayectoria científica con una completa dedicación a la investigación, docencia, gestión y la difusión de las Matemáticas. En su extensa experiencia internacional, el matemático ha mantenido colaboraciones entre las que destaca su especial relación con el medallista Fields Charles Fefferman, en el campo del análisis armónico y EDPs, que “empezó en la Universidad de Chicago, allá por el año 1971, y que se ha continuado a lo largo de toda mi trayectoria profesional, desde la Universidad de Princeton hasta ahora mismo en el ICMAT”, señala el galardonado.

Antonio Córdoba (Foto: Laura Moreno Iraola / ICMAT)

Córdoba pasó ocho años en Princeton, donde dio el salto a la cumbre de la investigación en Matemáticas al publicar en “Annals of Mathematics” la solución de la conjetura de Zygmund y regresó a España, donde ha desarrollado una incesante labor investigadora en la UAM, la UCM y el ICMAT. Profesor visitante en ETH Zurich, Instituto Mittag-Leffler, universidades de Orsay (París), Chicago, Princeton, Austin y Minnesota, en España ha desempeñado tareas esenciales para la renovación y consolidación de nuestro sistema de I+D+i, a través de la Comisión Asesora de Ciencia y Tecnología, en el Comité Asesor del presidente del CSIC o en la Agencia Nacional de Evaluación en Física y Matemáticas.

Sobre la situación actual de la investigación matemática, Córdoba recuerda que en los años 80 dirigió un estudio de las publicaciones de matemáticos españoles en revistas de nivel internacional que reflejó un exiguo porcentaje del 0.4%. “Si eso lo comparamos con el dato del 4% que alcanzamos años después, creo que el avance habla por sí mismo, y de las consecuencias del incremento sustancial que se produjo entonces en el presupuesto dedicado a proyectos y del estímulo que supuso la evaluación (sexenios) de la actividad investigadora. Pero me parece que el esfuerzo presupuestario e innovador de aquellos años ochenta no ha sido suficientemente mantenido por los gobiernos posteriores”, lamenta.

Premio Nacional de Investigación “Julio Rey Pastor” y de la Real Academia de Ciencias de Madrid, entre otros, el ahora Medalla de la RSME 2021 considera que su mejor contribución a esta institución ha sido la creación de la Revista Matemática Iberoamericana, “que ha publicado una parte importante de la investigación matemática internacional, y consolidada como una revista de referencia mundial”.

Olga Gil Medrano. Catedrática jubilada de Geometría y Topología de la Universidad de Valencia, de la que fue vicerrectora de Relaciones Internacionales y Cooperación, Olga Gil se considera una “activista de las asociaciones matemáticas”, entre ellas la RSME, que formó parte de su día a día entre 2000 y 2009, como vocal de la Junta de Gobierno, como vicepresidenta y como primera y única presidenta en los 110 años de la institución. “Pero lo importante es que en los próximos 100 tenga muchas, tantas que ya no sea algo reseñable. Como mi experiencia ha sido muy positiva, no puedo por menos que animar a las colegas a participar activamente en todos los niveles de la RSME”, asegura.

Olga Gil

Olga Gil ha contribuido de manera muy destacada a la actividad de la RSME y su reconocimiento en el panorama científico internacional. Ejemplos de su extensa labor son el impulso a diferentes publicaciones matemáticas, la integración de la Revista Matemática Iberoamericana en la RSME y su trabajo para sentar las bases de las series conjuntas de la RSME con la American Mathematical Society (AMS) o la editorial SM.

También importante ha sido su implicación en el fomento de la actividad matemática y la cooperación en el ámbito internacional, donde destaca su papel en el primer Congreso hispano-francés de Matemáticas RSME-SEMA-SMF 2007, el primer Encuentro Ibérico de Matemáticas RSME-SMP y la primera reunión conjunta con la Sociedad Matemática mexicana RSME-SMM 2009, además de la Olimpiada Internacional de Matemáticas IMO 2008.

Todo ello, sin olvidar su labor en el Comité Ejecutivo de la European Mathematical Society y en la International Mathematical Union, dentro de la comisión para los países en vías de desarrollo. Una implicación internacional que la galardonada explica por el hecho de que “desde el comienzo de mi carrera investigadora tuve ocasión de aprender de matemáticos cosmopolitas y, desde luego, mi estancia de tres años en la Universidad de París me hizo apreciar los grandes beneficios de la interacción con especialistas de todo el mundo”.

Tomás Recio Muñiz. Catedrático de Álgebra en la Universidad de Cantabria y en la actualidad Profesor Magistral en la Universidad Antonio de Nebrija, Tomás Recio ha ejercido un papel determinante en el desarrollo de la relación entre la Geometría Algebraica y las Ciencias de la Computación en nuestro país, así como en la creación de redes y equipos de trabajo, y en especial en el fomento de la educación matemática.

Tomás Recio

“Siempre he trabajado en fronteras de interacción entre campos diversos. Empecé en Geometría Algebraica pero Real, y no Compleja, que era lo canónico en aquel momento.  Creo que ayudé a crear, a nivel internacional, una comunidad en torno a esta temática, con una amplia e importante representación en España, que aún sigue muy activa”. Después, prosigue, “continué explorando los aspectos algorítmicos y computacionales de la Geometría Algebraica, en la doble vertiente del Álgebra Computacional y la Geometría Computacional, y aplicaciones en Robótica”.

Actualmente, trabaja en el desarrollo e implementación de mecanismos de razonamiento automático en GeoGebra, un programa gratuito de geometría dinámica con más de 100 millones de usuarios en el mundo. “Hablamos, en cierto sentido, de un nuevo mundo, de potenciar y aprovechar la interacción hombre/máquina inteligentes en la enseñanza de las matemáticas”.

El jurado ha destacado su gran labor en el ámbito de la educación matemática en general. Entre sus numerosas aportaciones a la comunidad matemática, destaca la creación de Escuela de Educación Matemática “Miguel de Guzmán”, su actividad como miembro del Comité Español de Matemáticas y como representante de España en la International Commision of Mathematical Instruction (ICMI), dentro de la International Mathematical Union.