La sociedad civil pide generosidad política para recuperar los espacios de unión y encuentro

El II Congreso Nacional de la Sociedad Civil ha vuelto a convertirse en un foro de reflexión y debate sobre los principales problemas que afronta España. Un potente altavoz de una sociedad dispuesta a aportar soluciones, que ofrece colaboración leal y que reclama ser escuchada por la clase política.

A través de dos sesiones plenarias y cuatro mesas paralelas, más de 80 ponentes nacionales e internacionales de primer nivel han sido los protagonistas de un espacio de reflexión y debate en positivo, con la vocación de aportar ideas y de demostrar que son muchos más los lugares de encuentro que los de enfrentamiento entre la sociedad española.

Con la unidad de España, la Constitución y la integración europea como fondo, la cita ha servido para abordar los principales desafíos en cuanto a la vertebración del Estado, los derechos fundamentales en Educación o Sanidad, la sostenibilidad o la digitalización, con proyectos como el de ciberdemocracia, concebido para favorecer la participación digital y la comunicación entre sociedad civil y la clase política.

Aldo Olcese y Romano Prodi, durante su participación en el II Congreso Nacional de la Sociedad Civil

El ex presidente de la Comisión Europea y ex primer ministro italiano Romano Prodi ha sido el invitado especial del almuerzo institucional celebrado en el Ateneo de Valencia. En su intervención, bajo el título “Quo Vadis Europe”, Prodi ha destacado la importancia de que la economía europea avance para contrarrestar la gran influencia en los mercados de China y USA, “que primero deciden y luego comunican en consonancia con su estrategia unilateral”.
 
Lograrlo implica que el Viejo Continente tienda lazos tanto con el Este como con el Oeste. “Alemania sigue ejerciendo el mando en Europa, pero Francia, Italia y España deberían trabajar conjuntamente y tener un mayor protagonismo”, ha afirmado, para luego reclamar que se aparquen “los reiterativos y obsoletos egoísmos nacionales” y enfrentar los grandes cambios provocados por el terrorismo internacional, la Covid-19, la nueva solidaridad, la nueva economía o las revoluciones tecnológicas.
 
En la Sesión Plenaria de Clausura, la expresidenta de Ecuador, Rosalía Arteaga, ha puesto el acento en Iberoamérica como “la balanza que impulse valores como la cohesión social o la pertenencia». Y ha apelado a la identidad iberoamericana, “que tiene tanto en común, desde la lengua a todos los componentes de la cultura, la religión, la forma de concebir el mundo o un mercado enorme del que podemos sacar ventajas competitivas extremadamente importantes”. Por último, la antigua dignataria ha reivindicado que una voz de Iberoamérica “extremadamente fuerte que la sitúe con más fuerza en el mundo“.
 
Raniero Vanni d’Archirafi, ex Comisario Europeo de Mercado Interior y ex embajador de Italia en España, ha aportado su visión de 60 años de integración europea.  “La UE está a las puertas de relanzar la unión política a través de la política exterior y la defensa común. El problema es que hasta ahora los avances han sido sometidos a la regla de la unanimidad y eso ya no es posible. O se hace a través de mayorías o a través de cooperaciones reforzadas, y ahí España e Italia tienen algo importante que decir”.
 
Por su parte, Teodoro García Egea, secretario general del Partido Popular, ha señalado que “es hora de que en España tengamos claro que debemos ser una locomotora que aportemos a Europa también en términos de talento y de ideas”. También ha destacado la importancia de poner el foco en ideas como “respeto, justicia, imparcialidad o libertad”, y ha apelado a la necesidad de “adaptar los sistemas de justicia a estándares europeos y de alcanzar pactos entre todos para hacerlo posible”.
 
El dirigente popular también cree fundamental que “en España tengamos claro qué queremos ser ante los nuevos retos globales” y ha recordado que las amenazas globales requieren respuestas conjuntas. “Hay que pensar globalmente y actuar localmente”.
 
Para terminar, en acto de clausura, el presidente de Sociedad Civil Ahora, Aldo Olcese, ha leído las conclusiones del Congreso que, tal y como anunció, serán entregas formalmente al jefe del Estado, Su Majestad el Rey Felipe VI, y serán objeto de presentación pública en las Cortes Españolas.

GRANDES CONCLUSIONES

  1. En España es mucho más lo que nos une que lo que nos separa.
  2. Para impulsar nuestra unión hace falta generosidad y faros largos.
  3. La interacción europea es la mejor solución a los problemas actuales y servirá de amortiguador para los futuros.
  4. Hay que defender una Constitución Europea.
  5. La Educación digital resolverá rápidamente la politización e ideologización de la formación, y la dotará de mucha mayor profundidad y alcance.
  6. La sanidad debe ser mucho más solidaria en términos de territorios y ciudadanos europeos, y debe ser universal e igualitaria y de mayor cooperación privada y pública.
  7. Los grandes proyectos estratégicos vertebradores de España deberán ser integradores de Pymes y autónomos, para no dejarles atrás en el relanzamiento y tendrán que ser asignados y gestionados desde la transparencia.
  8. La sostenibilidad es el eje troncal y crucial de nuestros desafíos futuros y del mundo global. Una economía de la Ecología tiende a sustituir a la economía financiera como gran motor de crecimiento.
  9. La digitalización nos cambia realmente la vida, en todos los órdenes, pero la digitalización financiera va a representar el cambio más profundo y notable.
  10. La potenciación del humanismo es esencial para garantizar un final feliz del proceso de modernización tecnológica.
  11. La sociedad civil debe unirse en torno a proyectos comunes puntuales y/a los grandes desafíos globales como Nación: Europeísmo, European Cultural Heritage, Ciudadanía europea; superando los elementos nacionales.
  12. Se hace imprescindible una herramienta de participación ciudadana y corporativa digital que optimice las actuaciones de la sociedad civil organizada.
  13. Hay una transformación galopante del liderazgo de opinión en España y en el mundo a través de las redes y las public figures, que requiere de una nueva ética relacional y un mejor autogobierno.
  14. Valencia está destinada a jugar un papel estelar en el contexto Europeo Mediterráneo si sabe usar y promover el talento de sus gentes y movilizar a su sociedad civil más allá de la política. La economía azul y la sostenibilidad serán las palancas estratégicas de ese lugar de honor.
  15. La igualdad será un vector de progreso imbatible para los países que quieran liderar la transformación social con este compromiso como eje prioritario de actuación. España ocupa un lugar de privilegio en el continente Europeo, pero debe profundizar en las reformas necesarias para garantizar estar factor crítico de competitividad.
  16. El European Cultural Heritage y la ciudadanía Europea con el modo de vida europeo son los nuevos elementos de Unión Europea indelegables e imprescindibles. Hay que insistir en su pedagogía, difusión y estudio para una promoción eficaz y sin retorno o vuelta atrás. España merecería tener una Universidad Europea destinada a este tercer pilar de la UE, como Brujas y Florencia las ha tenido por el mercado único y el euro.
  17. La posición de Europa el mundo puede mejorar enormemente si se establece como un árbitro entre China y los EE.UU., en lugar de alinearse en la confrontación.
  18. Para ello, sus alianzas Latam serán imprescindibles, pero han de ser reformuladas y dotadas de nuevo impulso democrático y social.